No existen dos pieles idénticas, cada pieza siempre es ligeramente diferente y tiene su propia estructura de grano, elasticidad y matices de color. Esto, sin duda, aporta autenticidad a tu sofá sin comprometer su belleza, que irá evolucionando con el paso de los años. Sin embargo, los sofás de piel requieren un compromiso en lo que a mantenimiento se refiere, ya que son tejidos transpirables, que podrían dañarse sin una correcta hidratación o si les damos un mal uso. A continuación hablamos de las características de este tipo de tapizados, y os damos algunos consejos para mantener un sofá de piel hidratado y libre de manchas.

Consejos para eliminar manchas de un sofá de piel

Las manchas más habituales en la piel suelen producirse por el humo, pintura, pintalabios, azúcar, leche, sangre, orina, barro y grasas.

Para limpiar todos los supuestos anteriores, menos las de grasa, simplemente tendrás que colocar un poco de producto específico para la limpieza de piel en un esponja. También puedes usar una mezcla 5% jabón neutro y agua fría. Efectúa pequeños toques sobre la mancha y retira el producto aplicado con ayuda del paño seco. Evita frotar o rascar para no dañar la piel. Luego aclara la esponja en agua y pásala por la superficie donde estaba la mancha pare retirar el excedente del producto. Si has efectuado con frecuencia el mantenimiento preventivo, eliminarás con más facilidad la mayor parte de las manchas ya que la piel estará mejor protegida.

En el caso de las manchas de grasa es muy importante actuar lo más pronto posible e intentar absorber con papel la mancha. Puedes usar una toalla de papel o servilletas aplicadas con suavidad, nunca apretar para evitar que la mancha penetre y se extienda. Luego, simplemente utiliza el mismo protocolo de limpieza que utilizamos para el resto de tipos de manchas. Aunque se trate de grasa, no apliques productos quita grasa no diseñados para su uso sobre piel.

Por último, aunque muy importante, están las llamadas manchas por transferencia de color. Son manchas que los plaids, mantas, fundas y la ropa de color oscuro con tinte poco fijado pueden transferir a la piel de tu sofá por contacto. Es especialmente evidente cuando la piel es de tono claro y lamentablemente no tiene solución, por lo que es esencial prestarle mucha atención.