Las tendencias en decoración, la piel y el cuero están a la moda en cuanto a tejidos para nuestro sofá y sillones. Ambos son tejidos cálidos que crea una atmósfera acogedora en el salón. Sin embargo, deben cuidarse y tener determinados cuidados para que siempre luzcan como el primer día.

Hoy en nuestro post de consejos, os daremos unos sencillos consejos para que luzcan perfectamente y se vayan esas manchas tan rebeldes del quehacer de todos los días. Los sofás de piel requieren unos cuidados especiales para preservar su calidad.

Existen diversos trucos:

Con vaselina:
Limpia y retira el polvo de todo el sofá. Si quieres dejarlo más brillante puedes frotar todo el mueble con un poco de vaselina. Déjalo secar unos 30 minutos aproximadamente.
Para que la piel o cuero brille, frote la superficie con un trapo suave de lana.

Con paño humedecido en agua y jabón suave.
Después de retirar el polvo, procede a limpiar el sofá con un paño humedecido con unas gotitas de jabón suave (de manos o corporal).
Limpia una parte del sofá, humedece el trapo y escúrrelo muy bien para que tan sólo esté húmedo y no gotee. Repite la operación, si limpias todo el sofá sin enjuagar bien el trapo, la limpieza no será completa.
Es aconsejable cada 2-3 meses limpiar a fondo el sofá usando crema hidratante corporal. En esta caso, hazlo con un trapo suave sin excederte en la cantidad de crema. Déjalo secar unos 10 minutos y pasado ese tiempo, procede a frotar la superficie con un trapo suave.

Consejos básicos:

Evita el uso de productos químicos: lejía rebajada en agua, amoniaco, alcohol de 90º…
Evita también el uso de toallitas desmaquilladoras, toallitas de bebés… Son suaves, sí pero contienen ingredientes que estropean y eliminan la capa protectora y el brillo del cuero y la piel.
Utiliza siempre paños o gamuzas suaves: de lana o algodón. Nunca un paño con tejido que pueda dañar el brillo de la piel /cuero.
Si limpias el sofá con jabón, hazlo con uno suave (de manos o corporal). Nunca uses un jabón de lavavajillas.